La gran aportación del proyecto ha sido una importante mejora en la calidad de la formación de
todos sus estudiantes, ya que gracias al simulador es posible aprender de una manera clara y atractiva
cómo debe proceder un médico de la unidad de transplantes en el día a día.
Esto también repercute en la duración y en los costes de la formación,
ya que ahora la enseñanza a especialistas se puede realizar en mucho menos tiempo y
además de un modo autónomo.
Este simulador contribuye, como beneficio indirecto, a promover una imagen vanguardista de la
Fundación, realzando su clara apuesta por las nuevas tecnologías.